Antes de empezar con la reseña, pediros por decimoquinta vez perdón, pues con el inicio de las clases me he visto un poco sobrepasada y no he conseguido traeros nada durante dos semanas. Pero espero empezar a organizarme mejor y a asentar mis horarios para poder empezar a traeros, al menos, una entrada por semana. Así que, para recompensaros, hoy os traigo la reseña del último libro que he leído y que me ha entusiasmado. ¡Empecemos!
Título: Títeres de la magia.
Autoras: Iria G. Parente y Selene M. Pascual.
Páginas: 518
Encuadernación: Tapa blanda con solapas.
Editorial: Nocturna Ediciones.
Precio: 16 €
Publicación: Septiembre de 2016.
ISBN: 978-84-945277-3-9
Serie: Marabilia #2
SINOPSIS
Los nigromantes de la torre de Idyll no son como dicen los cuentos. Allí nadie sacrifica doncellas ni juega con la muerte, solo se estudia entre libros y hechizos.
Clarence, que siempre ha vivido ahí, adora esa calma. Hazan, que conoce el mundo exterior, comienza a cansarse de ella.
Sin embargo, cuando unos venenos letales empiezan a comercializarse por toda Marabilia, ambos deben abandonar esa paz. Alguien tiene que encontrar un antídoto con urgencia... Aún si el precio a cambio es uno mismo.
OPINIÓN
Hace ya un año que leí Sueños de piedra, primera parte de la saga Marabilia, y se convirtió en mi libro favorito del año pasado. Así que os podéis imaginar las ganas que tenía de que saliese esta segunda parte. Tenía miedo de que me decepcionase y la espera se me hizo eterna, pero por suerte, y en mi opinión, las autoras se han superado con esta segunda entrega.
En Títeres de la magia conocemos a Clarence, un nigromante que nunca ha salido de su torre, en la que enseña a su aprendiz, Hazan, todo lo que sabe de magia, y se prepara para algún día asumir su puesto como director de la torre de Idyll. Por su lado, Clarence adora la calma y tranquilidad que se respira en su hogar, mientras que Hazan, quien ya ha vivido múltiples aventuras fuera de la torre, hecha de menos salir al mundo exterior. Pero unos venenos letales se empiezan a comercializar por todo el país, y ambos personajes tendrán que salir al mundo para averiguar qué es lo que está pasando e intentar ponerle fin.
Mi yo infantil se equivocaba en dos cosas: en primer lugar, la magia no consiste sólo en palabras y un par de movimientos de varita. Esos gestos no tienen más poder que el que nosotros imbuimos en su significado. En segundo lugar, los hechiceros, después de todo, quizá no sirvan como héroes.
Personalmente, creo que lo que hace especial a cada una de las novelas de las autoras son sus personajes. Hazan, a quien ya conocíamos de Sueños de piedra, sigue siendo prácticamente el mismo. Podemos ver cómo ha crecido y ha madurado, pero sigue teniendo esa inocencia que le caracteriza, y creo que sin ella no hubiese triunfado de la misma manera que lo ha hecho. En cuanto a Clarence, solo puedo decir que me ha fascinado. Me ha parecido un personaje muy complicado, y con el que me he podido sentir muy identificada. Tiene sus miedos y son muy palpables a lo largo de toda la novela, y es algo que me ha gustado porque creo que le hacen más humano, más real.
Por último, en cuanto a los personajes, me gustaría recalcar el papel de Lynne y Arthamel. Desde que supe que iban a volver a aparecer en esta nueva novela, no pude evitar fantasear con lo que harían. Sí que es cierto, que no esperaba que apareciesen tanto como lo han hecho, pero creo que aparecieron en el momento justo y no se fueron hasta que terminaron su "trabajo". Siguen siendo unos personajes deliciosos, y volver a saber de ellos me ha encantado.
Nunca es tarde para actuar. Nunca es tarde para enfrentarnos a nuestros miedos. (...) Al final, los únicos que nos ponemos obstáculos somos nosotros mismos.
Algo que también hay que destacar de
Títeres de la magia es la enseñanza que nos deja. En
Sueños de piedra nos hablaban de la prostitución, y a partir de ahí del feminismo y de la importancia de que cada uno tenga una manera diferente de pensar. Sin embargo aquí nos enseñan miles de cosas: lo innecesarias que son las etiquetas sexuales, la importancia que se le da a ciertas cosas, como la orientación sexual de las personas, y la cual no debería ser relevante para nadie, pues cada uno es como es y no se le debería martirizar por ello. Creo que las autoras consiguen integrar estos mensajes en la novela de una manera increíble, y eso hace que la calidad de la novela se eleve hasta lo más alto.
Un detalle que a mí me encantó de la novela, fue el tema de las auras. Cómo los nigromantes pueden cotillear en el interior de las personas, pero la gente no los puede ver a ellos, la cantidad de colores que se mezclan en ellas, el significado de cada uno de ellos... Es algo que no me esperaba, y que me ha fascinado. En lo relativo al ritmo de la novela, se os escurrirá entre las manos. Tiene un ritmo ágil, y no solo por las múltiples aventuras, sino por lo que se interioriza en los personajes, cómo van creciendo con el paso de las páginas. Es simplemente maravilloso.
Resumiendo, a pesar de que era difícil superarse, creo que Iria y Selene lo han logrado. Han conseguido mantener la gran ambientación que es Marabilia, y meter a unos personajes únicos y memorables. Como en su primera entrega, esta no se podía quedar sin algún mensaje subliminal que nos hiciese pensar, ¡y vaya si lo han conseguido! Os recomiendo muchísimo a estas autoras, pues escriben novelas que se quedan contigo.
Y hasta aquí reseña. Espero que os haya gustado y que le deis
una oportunidad a la novela. Como siempre, un beso,
y ¡nos leemos!